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Juárez International Law Firm S.L.P., Comunicaciones J&A

¿Sabe usted qué consideraciones legales debe tener para iniciar operaciones con Perú?

Actualmente, en los círculos empresariales se destacan los atractivos de Perú como un país receptor de inversión extrajera. No en vano, durante los últimos años ha presentado un crecimiento sostenido y niveles de inflación estables que permiten presentar un escenario ideal en el que dicha inversión puede establecerse. Por ello, muchas empresas españolas han iniciado ya operaciones en este mercado y muchas más se encuentran interesadas en ingresar en él.  Para ello, se concentran en identificar potenciales aliados y/o clientes; sin embargo, suelen dejar de lado las consideraciones legales que se deben tener al iniciar operaciones en Perú ya sea a través de la constitución de una nueva sociedad en Perú, la creación de una sucursal o de la contratación con un socio o aliado estratégico. El presente artículo busca anotar las principales consideraciones legales para estos tres tipos de vehículos de inversión.

Constitución de una nueva sociedad en Perú:

Esta alternativa permite al inversionista extranjero constituir una persona jurídica (empresa) distinta de aquella que se tiene en el extranjero. Ello genera una limitación de responsabilidad frente a terceros, pues la empresa peruana será la única responsable en cumplir con sus compromisos frente a terceros sin afectar el patrimonio de sus accionistas. El plazo aproximado para la constitución de una sociedad es de entre 10 y 16 días hábiles. Para la constitución de la nueva sociedad debe tomarse en cuenta lo siguiente:

  • Accionariado: Tener al menos dos accionistas o socios, los cuales pueden ser personas naturales o jurídicas, nacionales o extranjeras. No hay un mínimo de acciones que un accionista pueda tener, y tampoco se requiere que un mínimo de acciones sea de propiedad de un inversionista nacional.
  • Capital social:  puede estar compuesto por dinero o bienes tangibles o intangibles (previa tasación del valor de esto), si bien la ley no establece un monto mínimo, en la práctica se debe considerar el monto mínimo para la apertura de cuentas en las entidades bancarias (S/. 500 o US$ 500).
  • Objeto social:  Debe establecerse las actividades que la sociedad podrá realizar, pudiendo éstas ser diversas y distintas entre ellas siempre que estén claramente estipuladas.
  • Representación Legal: la sociedad debe contar con como mínimo un representante legal que tenga Documento de Identidad Peruano o Carné de Extranjería.

Esta figura suele ser utilizada por empresas que requieren tener una presencia física en el Perú, sea porque el modelo de negocio lo requiere o por que es solicitado por alguno de los clientes, como al momento de contratar con el Estado (licitaciones, proyectos de infraestructura), empresas mineras, constructoras, entre otros.

Sucursal de la empresa extranjera:

Otra alternativa que tiene la inversión extranjera en el Perú es la creación de una sucursal de la empresa matriz en Perú. En este caso, a diferencia de la nueva sociedad, la sociedad matriz será responsable de todas las obligaciones contraídas por la sucursal en Perú, es decir, responderá frente a terceros en caso la sucursal incurra en actos de responsabilidad.

La creación de la sucursal en el extranjero debe darse por acuerdo de órgano máximo de sociedad (Junta de Socios) en la que se decida crear sucursal en el extranjero. Dicho documento deberá ser apostillado ante el Ministerio de Relaciones Exteriores en España y elevado a Escritura Pública ante Notario Público en Perú. El plazo aproximado para la creación de una sucursal es de entre 25 y 32 días hábiles.  Dicho acuerdo deberá contener expresamente lo siguiente:

  • Capital asignado que será el importe de los activos asignados por la sociedad matriz a la sucursal para que realice sus actividades.
  • Actividades que realizará la sucursal y que pueden ser sólo aquellas que sean parte de objeto social de la empresa matriz.
  • Domicilio de la sucursal
  • Nombramiento de representante legal permanente en el país que cuente con Documento de Identidad Peruano o Carné de Extranjería.

Al igual que en el caso anterior, esta figura suele ser utilizada por empresas que requieren tener una presencia física en el Perú, sea por que el modelo de negocio lo requiere o porque es solicitado por alguno de los clientes. Suele ser recomendado para empresas interesadas en contratar con el Estado (licitaciones, proyectos de infraestructura) debido a que le permite considerar de forma directa la experiencia de la empresa matriz en España.

Contratos de consorcio u otros vehículos de vinculación empresarial:

Finalmente, la tercera alternativa para la inversión extranjera en Perú es la suscripción de contratos de consorcio y otras formas de colaboración empresarial que permitan contar con un aliado empresarial.

El contrato de consorcio es definido por la normativa peruana como aquel por el cual dos personas o entidades se asocian a fin de participar en determinado negocio, comparten beneficios, riesgos y reducen costos de transacción. Este contrato no genera una entidad separada e independiente de sus socios, pero al contratar con terceros los contratantes asumen responsabilidad solidaria.

Respecto a otros tipos de contratos a suscribirse con aliados estratégicos como pueden ser de Representación Comercial, Agencia, Distribución u otros la normativa peruana no establece ninguna restricción o requisito pues se tratan de contratos privados cuyas partes deben negociar las condiciones de contratación de forma libre y de mutuo acuerdo.

Esta figura suele se utilizada por empresas dedicadas al rubro de servicios (asesoría, consultoría, publicidad, software) que pueden ser prestados desde España o con el destaque o envío de personal a Perú de forma temporal para la prestación de un determinado servicio.

Factores para la toma de decisión

La decisión de escoger entre uno y otro de los vehículos de inversión antes mencionados dependerá de distintos factores que la empresa deberá evaluar como son: (i) el tipo de negocio a realizar; (ii) el tiempo con el que se cuenta para realizar constituir, crear o negociar el vehículo de inversión; (ii) las actividades que se quieren realizar, es decir, si se encuentran dentro del objeto social de la matriz o si quiere realizar actividades distintas a lo establecido en éste; (iv) la exigencias de potenciales clientes, ello debido a que existen clientes que solicitaran que la empresa tenga presencia local a través de una sociedad o una sucursal y o solo a través de un representante, o que por temas tributarios requieran comprobantes o facturas emitidos según las leyes peruanas; (v) el control sobre el capital y las actividades que se quieren realizar en Perú; y finalmente (vi) el nivel de responsabilidad frente a terceros que la empresa desea asumir.

Conclusión

El Perú es un país lleno de oportunidades para la inversión de empresas españolas, para ello es necesario no solo conocer a potenciales clientes o socios estratégicos, sino también tener en claro las implicancias legales a fin de tener una buena experiencia. Por ello, resulta importante conocer consideraciones legales de la inversión y contar con asesoría legal experimentada que le permita contar con una estrategia legal clara, transparente y eficiente a fin de lograr los objetivos que la inversión en el Perú tiene propuestos.